Uno de los principales mecanismos involucrados es la neurotoxicidad de los inmunosupresores, especialmente tacrolimus, ciclosporina y corticosteroides, fármacos que pueden provocar desde alteraciones cognitivas hasta episodios psicóticos.
Además, la evidencia reciente señala un papel importante de la neuroinflamación. La cirugía, las infecciones y la activación inmunitaria generan citocinas inflamatorias capaces de alterar la barrera hematoencefálica, activar la microglía y modificar circuitos cerebrales relacionados con la dopamina y el glutamato, neurotransmisores implicados en la psicosis.
Las infecciones oportunistas del sistema nervioso central también deben considerarse, ya que algunos virus, hongos y parásitos pueden manifestarse inicialmente con síntomas psiquiátricos.
El diagnóstico requiere una evaluación integral que incluya causas metabólicas, infecciosas, farmacológicas y neurológicas. El tratamiento dependerá del mecanismo identificado y puede requerir ajustes en la inmunosupresión, manejo de infecciones y tratamiento psiquiátrico temporal.
La psicosis post trasplante constituye un ejemplo relevante de cómo la interacción entre sistema inmunológico y cerebro puede influir en la aparición de síntomas psiquiátricos, consolidando a la neuroinmunología como un área de creciente interés en neurología y psiquiatría.