Mecanismos Neurobiológicos
La fisiopatología del dolor neuropático y la sensibilización central en el SDRC es compleja y multifactorial, involucrando tanto mecanismos periféricos como centrales:
1. Sensibilización periférica: Tras la lesión, se produce una liberación sostenida de mediadores inflamatorios (citoquinas, prostanoides, kininas) que sensibilizan los nociceptores periféricos, aumentando su excitabilidad y facilitando la transmisión del dolor. Además, puede haber acoplamiento patológico entre fibras simpáticas y aferentes nociceptivas, contribuyendo al dolor mantenido por el sistema simpático.
2. Sensibilización central: La estimulación persistente de las vías nociceptivas induce cambios funcionales y estructurales en el sistema nervioso central (SNC), especialmente en la médula espinal y áreas cerebrales relacionadas con la percepción y modulación del dolor. Incluyendo:
• Aumento de la excitabilidad de las neuronas espinales (por ejemplo, mediante la activación y sobreregulación de receptores NMDA y la facilitación por glutamato), lo que lleva a fenómenos como hiperalgesia y alodinia, incluso en ausencia de estímulos periféricos.
• Disminución de la inhibición gabaérgica y alteraciones en la modulación descendente del dolor.
• Cambios en la conectividad y función de estructuras cerebrales como la corteza somatosensorial, la amígdala, el cíngulo anterior y los ganglios basales, que pueden contribuir a la distorsión de la representación corporal, alteraciones motoras y síntomas autonómicos.
• Activación de células gliales (microglía y astrocitos) en el SNC, que liberan mediadores proinflamatorios y perpetúan la sensibilización central.
3. Otros mecanismos: Se han identificado alteraciones inmunológicas (autoanticuerpos contra receptores adrenérgicos y colinérgicos), disfunción endotelial, y factores genéticos y psicológicos que modulan la susceptibilidad y la expresión clínica del SDRC.
En conjunto, el dolor neuropático en el SDRC resulta de la interacción dinámica entre sensibilización periférica, sensibilización central y alteraciones neuroinmunes, lo que explica la heterogeneidad clínica y la dificultad en su manejo.